Hoy en el blog de electricidad de Rivogido os vamos a contar todo lo que necesitáis saber sobre las acometidas eléctricas, quédate y resuelve todas tus dudas conociendo qué es una acometida eléctrica, los tipos que existen, partes y los trámites pertinentes.
Definición de acometida eléctrica
Una acometida eléctrica es la parte de la red de distribución en baja tensión que une la red general de la compañía con la instalación de un usuario. El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) la define como la derivación que alimenta la caja general de protección o la unidad funcional equivalente. Dicho de forma sencilla, es el cable que sale de la red de la calle y llega a la puerta de tu edificio.
Es el primer eslabón de cualquier suministro eléctrico. Sin acometida no hay conexión con la red, y sin conexión no puede haber contrato de luz ni contador.
Para qué sirve una acometida eléctrica
La acometida cumple tres funciones concretas:
- Conectar el inmueble con la red. Es el único camino por el que la energía pasa de las líneas de la distribuidora a tu instalación.
- Suministrar la potencia necesaria. Sus conductores se dimensionan para la potencia prevista. Si la acometida es insuficiente, el suministro no puede ampliarse aunque se cambie la potencia contratada.
- Delimitar responsabilidades. Marca el punto en el que termina la red de la distribuidora y empieza la instalación del propietario. Gracias a ello, cada parte sabe qué debe mantener y quién responde ante una avería.

En la práctica, esto tiene efectos directos:
- Para dar de alta la luz: sin acometida no hay punto de conexión, y sin él la distribuidora no puede instalar el contador ni la comercializadora activar el contrato.
- Para aumentar la potencia: la acometida limita cuánta energía puede recibir el edificio. Instalar un cargador de coche eléctrico, aerotermia o maquinaria puede exigir reforzarla.
- Para pasar a trifásica: el cambio de monofásica a trifásica se hace a través de la acometida.
- Para proteger la instalación: al llegar a la CGP, que incorpora fusibles, la acometida permite cortar el suministro del edificio ante una sobrecarga o un cortocircuito sin afectar a la red general.
Dónde empieza y dónde termina
El recorrido de la electricidad desde la red hasta un enchufe se divide en tramos, y conviene distinguirlos porque cada uno tiene un responsable distinto:
- Red de distribución: las líneas y centros de transformación de la compañía distribuidora.
- Acometida: derivación desde la red hasta la CGP.
- Instalación de enlace: CGP, línea general de alimentación (LGA), contador y derivación individual (DI).
- Instalación interior: cuadro general, circuitos, tomas de corriente, iluminación y aparatos.
La acometida termina en la caja general de protección. A partir de ahí, la instalación pertenece al titular del inmueble o a la comunidad de propietarios, salvo los equipos de medida en los casos en que la distribuidora los tenga en alquiler o propiedad.
Partes de una acometida
Aunque en una vivienda unifamiliar apenas se vea, una acometida se compone de varios elementos:
- Conductores: cables de aluminio o cobre, aislados y dimensionados para la potencia prevista.
- Elementos de sujeción o canalización: grapas y abrazaderas en las aéreas sobre fachada, tubos y arquetas en las subterráneas.
- Puntos de conexión: el empalme con la red de distribución y la conexión con la CGP.
- Protecciones y señalización: cintas de aviso, protección mecánica y, en su caso, cajas de derivación.
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Tipos de acometida eléctrica
La normativa distingue varios tipos según cómo discurren los cables.
Acometida aérea
Los conductores van al aire. Pueden ir posados sobre la fachada del edificio, sujetos con grapas, o tensados sobre apoyos (postes o palomillas). Es habitual en núcleos rurales, urbanizaciones antiguas y cascos históricos donde no se ha soterrado la red.
Su instalación es más rápida y su reparación más sencilla, pero queda expuesta al viento, a la vegetación y a los golpes.
Acometida subterránea
Los cables discurren enterrados en zanja, protegidos dentro de tubos. La normativa fija profundidades mínimas, que suelen ser mayores bajo calzada que bajo acera, y exige señalización mediante cinta de aviso. Es el sistema estándar en urbanizaciones y edificios nuevos, con mejor aspecto y menos riesgo de daños externos, aunque la obra civil resulta más laboriosa.
Acometida mixta
Combina ambos sistemas. Es frecuente cuando la red llega por vía aérea y el último tramo hasta la CGP va enterrado, o al revés.
Acometida monofásica y trifásica
Además del trazado, la acometida se clasifica por el tipo de corriente:
- Monofásica: a 230 V, es la habitual en viviendas. Sirve para potencias contratadas de hasta unos 14,49 kW.
- Trifásica: a 400 V entre fases, se usa en viviendas con mucha demanda, locales comerciales, talleres y pequeña industria. Permite mayor potencia y alimentar motores trifásicos.
Esta elección determina el calibre de los conductores y las protecciones, por lo que se define en el proyecto o en la memoria técnica antes de solicitar el suministro.
Quién es responsable de la acometida
La acometida es propiedad de la empresa distribuidora (i-DE, e-distribución, UFD, entre otras, según la zona). Esto implica que:
- La distribuidora la mantiene y repara las averías.
- El usuario no puede manipularla ni modificarla.
- Cualquier obra que afecte a la acometida (desplazarla, ampliarla o soterrarla) la debe autorizar y ejecutar la distribuidora.
Conviene no confundirla con la comercializadora, que es la empresa a la que pagas la factura. La comercializadora vende la energía, y la distribuidora gestiona los cables por los que llega.
Cuándo se necesita una acometida nueva
Hay varios casos habituales:
- Obra nueva: un edificio o vivienda sin suministro previo.
- Cambio de potencia: si se supera la capacidad de la acometida existente.
- Paso de monofásico a trifásico: necesario, por ejemplo, para cargadores de vehículo eléctrico de alta potencia o maquinaria.
- Reforma o división de inmuebles: al crear nuevas viviendas o locales que requieren suministros independientes.
- Renovación por deterioro: cuando la línea antigua no cumple la normativa vigente.
Cómo se solicita una acometida eléctrica

El proceso varía ligeramente entre distribuidoras, pero sigue estos pasos:
- Solicitud a la distribuidora: se presenta la petición de nuevo suministro o ampliación, indicando ubicación, potencia y uso.
- Estudio y condiciones técnico-económicas: la distribuidora define el punto de conexión, las obras necesarias y los derechos que se deben abonar.
- Pago de derechos: se abonan los derechos de acometida, de extensión y de enganche que correspondan.
- Ejecución de la acometida: la realiza la distribuidora o un ejecutor autorizado.
- Instalación de enlace e interior: un instalador autorizado la ejecuta y emite el Certificado de Instalación Eléctrica (CIE) que se registra en la comunidad autónoma.
- Contrato y alta del suministro: se contrata con una comercializadora y la distribuidora conecta el suministro y coloca o valida el contador.
Derechos de acometida: qué son y cuánto cuestan
Los derechos de acometida son cantidades que fija la normativa (Real Decreto 1955/2000) y que cobra la distribuidora por dar el suministro. Incluyen conceptos como los derechos de extensión, los de acceso y los de enganche y verificación.
El importe depende de la potencia solicitada, de la tensión y de la distancia a la red existente. Por eso no existe una cifra única: una vivienda cercana a una línea en servicio tendrá un coste muy distinto al de una parcela alejada que requiera ampliar la red. Lo más fiable es pedir el presupuesto a la distribuidora antes de comprometer la obra.
Problemas frecuentes con la acometida
- Cables deteriorados en fachada: avisa a la distribuidora, nunca los toques.
- Cortes de suministro por avería en la acometida: los repara la distribuidora, sin coste para el usuario.
- Acometida insuficiente para la potencia que necesitas: requiere una ampliación tramitada con la distribuidora.
- Obras en el edificio que afectan a la línea: hay que avisar con antelación para coordinar el desvío o la protección de los cables.
Consejos prácticos
- Solicita la acometida con margen de tiempo, sobre todo si hay obra civil.
- Calcula la potencia futura (vehículo eléctrico, aerotermia, placas de inducción) antes de dimensionarla.
- Contrata un instalador eléctrico autorizado para la instalación de enlace y guarda el CIE.
- Ante cualquier duda de seguridad, llama a la distribuidora y aléjate de cables dañados.
Conclusión
La acometida eléctrica es el enlace físico entre la red de la compañía y tu edificio. Pertenece a la distribuidora, termina en la caja general de protección y puede ser aérea, subterránea o mixta, monofásica o trifásica. Conocer sus partes, quién responde de cada tramo y cómo se solicita evita retrasos y costes inesperados al contratar un suministro nuevo o ampliar el existente.


